Influencers: Una nueva generación de la publicidad

|| Comparte conocimiento || @NuminaBlog ||

Ya es un hecho que las nuevas generaciones han crecido con las redes sociales y la hiperconectividad en su día a día. 

Los estudios psicológicos antes se centraban en el impacto de la sobrexposición o en la falta de autoestima y carencia de ego de quienes recurrían a las redes sociales. Sin embargo, la neuropsicología clínica se ha dado cuenta de que es mucho más complejo que la simple reafirmación de la autoestima a través de los likes.

En este artículo y con ayuda del estudio realizado por Elena Santamaría de la Piedra, psicóloga de la Universidad Pontificia de Comillas de Madrid, hablaremos de los influencers y cómo han cambiado la forma en que percibimos la publicidad desde un punto de vista psicológico.

¿Qué es un influencer?

Desde la perspectiva del marketing, se entiende un influencer como una persona con presencia en las redes sociales que tiene la capacidad de influir en la decisión de compra de un colectivo. En los últimos años, cada vez más y más compañías se han decidido a contratar a estas personalidades de Internet en lugar de famosos clásicos de Hollywood. 

¿Por qué? En realidad, estas nuevas estrategias de publicidad no se utilizan simplemente por el hecho de que contratar un influencer sea más barato sino porque la manera en que el público consume ha cambiado radicalmente.

Influencers versus estrellas de Hollywood

En el pasado, las grandes marcas utilizaban estrellas de cine y televisión para conseguir que comprarán sus productos.

La primera diferencia y la más importante es que los influencers se presentan a sí mismos como individuos auténticos, cercanos a sus seguidores. Esto es crucial ya que las estrellas de Hollywood podían darle estatus a una marca y, en el proceso, hacerla inalcanzable mientras que un influencer acerca el producto a su audiencia, los hace sentir que ellos también pueden y deben usarlo.

En segundo lugar, para ser un influencer no es necesario tener millones de seguidores. Solo se deben tener un par de cientos del público indicado, así, son capaces de llegar a un nicho que se identifica con ellos porque tienen gustos similares. De ese modo, las agencias de marketing se ahorran una buena porción de investigación ya que, si encuentran el influencer correcto, llegan al target deseado. 

Otra ventaja de los influencers es que al estar cerca de sus seguidores y agradecerles constantemente generan confianza. 

Actualmente,  Internet está saturada de información; solamente en 2021 se estima que existían 1.880 millones de sitios web, por esto, los usuarios se han entrenado para consumir y filtrar la información que les interesa en cuestión de segundos. Entre el contenido que deciden observar generalmente escogen el de sus influencers favoritos y confían en que estos no les darán una publicidad falsa. 

Sin embargo, todas estas características de la nueva publicidad no serían posibles si la forma de consumir no hubiera cambiado tanto desde que el uso del Internet se volvió la norma. A corto plazo, es posible que ser influencer se vuelva una profesión codiciada.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.