La Ansiedad

|| Comparte conocimiento || @NuminaBlog ||

La ansiedad  en diferentes grados tiñe la vida de todos nosotros. La sociedad actual con sus contradicciones, sus luces y sus sombras, nos sumerge en conflictos, tensiones, imposturas que dejan marcas psicológicas. Éstas se expresan a través de diferentes síntomas que si no se los atiende pueden transformarse en enfermedades incapacitantes, tanto psicológicas como físicas.

La ansiedad sostenida, sola o asociada con fuertes tensiones emocionales, intelectuales y/o ambientales que superan las propias fuerzas, puede derivar en trastornos funcionales (por ejemplo, molestias gástricas difusas), antesala de desregulaciones neurofisiológicas (ej.: gastritis) conducentes a una lesión orgánica (ej.: úlcera de estómago). Esta secuencia describe muy sintéticamente cómo los trastornos emocionales terminan comprometiendo un determinado territorio de nuestro organismo.

La ansiedad sostenida puede hacer otros recorridos, transitar otras rutas que llevan a la desesperanza, a la depresión, al suicidio, pasando por lo que hoy es muy frecuente, el ataque de pánico.

Un grado óptimo de ansiedad es necesario para motorizar la vida: genera interés, entusiasmo, curiosidad, iniciativa… El problema surge cuando tiene una gran intensidad, con una duración excesiva, y comienza a producir bloqueos. Se hace entonces necesario realizar una consulta.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto:
Ir a la barra de herramientas